miércoles, 16 de marzo de 2011

Antropologia

El hombre es una máquina poderosa que, a diferencia de los artefactos mecánicos ordinarios, es muy simple en su inicio y extremadamente compleja en su final. En esta compleja maquinaria que es el hombre, el factor más importante es la mente invisible, cualquiera que sea su origen.

Existencia: Las “Tres Características de la existencia”

1) Impermanencia (Cambio, transitoriedad)

Tanto nuestra realidad interior como la del mundo externo están siempre en un estado de cambio permanente: somos seres cambiantes en un mundo cambiante.

2) Insustancialidad (No yo, ausencia de un “yo” perdurable)

El Budismo enseña que nuestra idea sobre la existencia de un “yo” permanente es, en realidad, una idea falsa, una ilusión. El “yo” es una convención e idea necesaria para poder operar en la vida diaria.

3) Insatisfactoriedad (Insatisfacción)

La eliminación de la insatisfacción (sufrimiento) es el principal objetivo del Budismo, puesto que la insatisfacción (sufrimiento) es universal y es una realidad inherente a la existencia.

Lenguaje:

Lenguaje de la gente común: Es el lenguaje utilizado por la gente en general que no entiende bien el Dhamma y por la gente mundana que es tan densa, que es ciega a todo lo que no sean cosas materiales.

Lenguaje de Dhamma:Y luego tenemos el lenguaje que hablan los que entienden la realidad (Dhamma), especialmente los que conocen y entienden la realidad en su más profundo significado.

Vacuidad:

La verdad última es la vacuidad. La vacuidad no es la nada, sino la carencia de existencia inherente. La mente de autoaferramiento proyecta de manera errónea una existencia inherente a los fenómenos. Todos los fenómenos aparecen ante nuestra mente como si existieran de forma independiente y, sin darnos cuenta de que esta apariencia es equívoca, asentimos instintivamente a ella y aprehendemos todos los fenómenos como si existieran de forma inherente y verdadera. Ésta es la razón principal por la cual nos hallamos atrapados en el samsara.

Sufrimiento:

Para Buda, la vida es sufrimiento. La vejez es sufrimiento. La enfermedad es sufrimiento. La muerte es sufrimiento. Estar unido a seres no queridos es sufrimiento. Estar separado de seres queridos es sufrimiento. No obtener aquello que nos apetece es sufrimiento. Por lo tanto, la gran preocupación de la doctrina de Buda es salvarse del sufrimiento.

El sufrimiento proviene, según Buda, de la inquietud. La inquietud del placer, la inquietud de cambiar, la inquietud de morir. El objetivo que propondrá Buda será, pues, la supresión del sufrimiento mediante la supresión de esta inquietud a través del aniquilamiento radical del deseo. Si ya no odiamos ni amamos ni deseamos disfrutar, ni tenemos miedo de cambiar o de morir, la inquietud se desvanece y deja de causarnos sufrimiento.


Liberación:

En resumen, el camino de la liberación de Buda requiere lo siguiente: ser conscientes de todos nuestros actos, estar atentos a la vocecita que todos tenemos en nuestro interior. De hecho, lo que se exige básicamente a los monjes budistas es sinceridad en todo lo que hacen y dicen en la vida cotidiana. Únicamente esta manera de vivir los libera del mundo y los permite llegar al Nirvana.

Nirvana:

El Nirvana es un estado de sosiego, de paz y tranquilidad. En el Nirvana despierta en nosotros el amor búdico, que consiste en una compasión y una simpatía enormes por todo ser viviente. Una vez liberados del mundo, podemos amarlo, pero no como se aman a las personas o las cosas, sino desinteresadamente. La filosofía de Buda predica una vida armónica en comunión con la naturaleza.

Bibliografia



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